Avellaneda: ¿Un estafador en la feria de Domínico?

¿Cuántas veces un vendedor con años se puede equivocar de buena fe y vender productos que no funcionan? y cuántas veces un comprador debe creer que quien le dio su palabra como garantía, es una persona creíble.

La Feria de Domínico es una de las más antiguas del partido de Avellaneda, en su momento de mayor éxito se vendían perros de distintas razas y animales exóticos, con la modificación de las leyes de fauna y los pedidos de proteccionistas las cosas cambiaron y hoy en la feria solo se encuentran algunos peces en sus puestos, dando así espacio a la venta de ropa y a pesar de estar controlada por el municipio de Avellaneda se encuentran varios puestos de venta de copias de películas y juegos, lo que constituye un delito por infracción a la Ley de patentes y marcas.

Hay unos pocos puestos que venden artefactos de electrónica entre los que se encuentra el puesto de un señor mayor de apellido Rodríguez, el cual vende productos que tiene en exposición y funcionando y otros que no puede probar según sus palabras, pero que los ofrece con la garantía de su palabra y los años que asegura se dedica a la venta de electrodomésticos.

El interrogante surge entonces, cuando el señor vende un producto, una máquina de humo asegurando que la misma funciona y que no la puede probar por no tener el líquido que esta necesita para funcionar, el comprador la lleva y al segundo disparo un ruido anuncia que la máquina ya no funciona, la bomba interna dejó de funcionar, este tipo de máquinas son muy básicas y con un diseño sencillo, por lo que la explicación es que la bomba no estaba en buenas condiciones y cuesta creer que quien se dedica al rubro no hubiera notado ese defecto.

El comprador vuelve para entregar la máquina y el vendedor le ofrece se lleve la otra que estaba en exposición, pero cuando la da vuelta se nota a simple vista la pintura quemada y los tornillos removidos, incluso hay dos que no coinciden con el resto, lo que hace dudar de que se encuentre en buenas condiciones y funcionando, es decir, compras algo que tenés que esperar una semana para devolver y estás obligado a gastar en combustible, estacionamiento y tiempo, al pedido de restitución del dinero el vendedor se incomoda y dice que necesita unas 4 o 5 horas para juntar el dinero, es decir, o te quedas dando vueltas o regresas más tarde a pagar nuevamente el estacionamiento.

Pasadas las horas te devuelve el dinero lamentando tener que pagar, cargando dudas al decir pago porque tendría que haberla probado y listo, cuando fue él quien no quiso probarla a pesar de la insistencia, como es víspera de Navidad para que no sienta que perdió tanto le pregunta el comprador por una cámara testigo para autos, hay 2 y le dice que le recomiende una, la compra y cuando la va a probar, NO FUNCIONA, no regresa porque es evidente que o este hombre tiene demasiada mala suerte, o su negocio es justamente el de vender y especular con que no todos vuelvan a reclamar por sus productos, como sea, el municipio debería controlar a los vendedores que habilita en la feria, para no estar violando la Ley sería bueno que todos entregaran factura que además serviría como garantía de lo que se compra porque después de todo, se supone que la feria es en beneficio de los vecinos y no un negocio para funcionarios y pícaros.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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