Avellaneda: Ofertas peligrosas en Gerli, lo barato puede terminar siendo caro

    A veces caminar no solo es sano para el cuerpo, en el caso de los periodistas suele ser muy útil para la profesión, ya que la noticia puede aparecer frente a uno o como dicen a la vuelta de la esquina.

El martes 2 de octubre a las 13:35 hs. mientras caminaba por la Av. Lacarra me distrajo el apuro con el que descargaban mercadería de un vehículo utilitario blanco, marca Fiat con dominio JYZ 114, de color blanco y muy sucio, lo más curioso era que del vehículo bajaron trozos de carne enganchados con los conocidos ganchos de carnicería, sin ningún tipo de protección y al tomar posición para observar, continuaban descargando otros productos en unos cajones plásticos rojos y otros azules.

Lo primero que me hizo ruido fue el hecho de que transportaran carne y otros derivados, en un vehículo sin caja refrigerante y con notable suciedad, la manipulación de los alimentos tampoco tenía una protocolo de higiene, lo que no es recomendado por la alta probabilidad de contaminación por transferencia de los alimentos manipulados de forma negligente.

Pero antes de considerar que existe una reprochable conducta, investigue sobre la legislación vigente que en el caso de los alimentos suele ser variada, por un lado están las disposiciones del SENASA y por el otro disposiciones generales en cuanto a los requisitos del transporte de alimentos, además de disposiciones locales en este caso municipales.

Amén a lo estrictamente legal y normativo, el sentido común, debería regir en el caso del dueño de la carnicería El Gaucho, que se encuentra en la Av. Lacarra 1416 de Gerli, Avellaneda, y que debería ser más responsable en la manipulación de la carne y los otros productos que vende.

 

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

 

 

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