Avellaneda: El padre del joven asesinado asegura que a su hijo lo “ejecutó” el policía detenido

Advirtió que el joven fue reducido en los primeros tres disparos y que el efectivo hizo “justicia por mano propia”.

El padre de Lucas Barrios, el joven asesinado de 18 balazos tras haber asaltado a un policía federal con el que había pactado un encuentro para venderle una PlayStation en Avellaneda, aseguró que su hijo ya había sido reducido con los primeros tres disparos que recibió y que el efectivo lo “ejecutó” para hacer “justicia por mano propia”.

“Con los tiros que le pegó en la pierna se la destrozó, tenía el hueso quebrado, ya con eso estaba reducido porque el arma se le había caído y (el policía) volvió a matarlo de un balazo en el pecho”, sostuvo David Barrios, en diálogo con la agencia estatal Télam.

La versión del hombre contradijo a la que el agente de la Policía Federal Argentina (PFA) Osvaldo Nicolás Rendichi (24) dio en primera instancia en la comisaría 1ra. de Avellaneda y que hoy ratificó en su indagatoria ante el fiscal de la causa, Elbio Laborde.

“Yo estaba laburando a unos 30 metros del lugar donde fue todo, vi que el auto pasó y de repente escuchamos los balazos, pero nada que ver lo que dijo el policía sobre que hubo un enfrentamiento porque los 18 tiros que se escucharon fueron de una misma pistola, la de él”, afirmó Barrios.

El hombre, un padre de siete hijos que trabaja como herrero, aseguró que el homicidio no ocurrió cuando fue el asalto sino momentos después porque el policía ingresó al barrio a buscar a su hijo y, primero, le efectuó “algunos disparos”, tras lo cual regresó al vehículo y, luego, volvió para “ejecutarlo”.

“Se puso el arma en la cintura y bajó de nuevo, ahí se escuchó otro tiro que la gente dice que le pegó en el pecho”, sostuvo David, y reiteró que su hijo “no disparó en ningún momento”.

Barrios agregó que “la mujer de un amigo le decía que deje de tirar, que deje de tirar, y seguía tirando”, por lo que él consideró que el policía “vino a matarlo, lo ejecutó para hacer justicia por mano propia”.

El fiscal Laborde, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 descentralizada en Avellaneda, dispuso la aprehensión del efectivo Rendichi, a quien indagó esta tarde por “homicidio agravado por el uso de arma de fuego” y ya pidió la conversión de la aprehensión en detención a la jueza de garantías 9 Brenda Madrid.

Investigación

El hecho se registró alrededor de las 16:00 del sábado en Pinzón al 1500, a pocas cuadras del estadio del Club Atlético San Telmo, ubicado en la Isla Maciel.

El efectivo se dirigió vestido de civil junto con su hermano a bordo de su auto Chevrolet Vectra gris para encontrarse con el supuesto comprador. Al llegar al lugar pactado, un joven se acercó y le dijo que lo acompañara unos 20 metros por un pasillo del barrio, tras lo cual apareció otro hombre que amenazó al policía con fines de robo.

Según el testimonio que dio a sus pares de la Policía de la provincia de Buenos Aires y que no tiene validez judicial, el agente se identificó como tal y desenfundó su pistola Bersa calibre 9 milímetros. En ese momento, el asaltante efectuó un disparo que fue repelido por el efectivo, quien aseguró que disparó al menos en cuatro oportunidades. Sin embargo, el joven que recibió los balazos no fue el que lo atacó a tiros sino el que lo había recibido en primera instancia.

Tras los disparos, el policía ascendió a su auto en el que lo esperó su hermano y se dirigió a la Comisaría Primera de Avellaneda, donde dio su versión de lo sucedido. Allí, el agente que integra la fuerza hace dos años entregó su arma reglamentaria y una pistola 9 milímetros marca Tanfoglio que se le había caído al hombre que lo atacó.

A los pocos minutos de haber llegado a la seccional, el joven identificado como Lucas Adrián David Barrios (18) ingresó con múltiples heridas de bala al hospital Fiorito, donde murió a raíz de las lesiones sufridas.

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