El Gobierno de la Provincia comunicó oficialmente que dispuso de un “incentivo salarial” de 500 pesos mensuales para efectivos de la Policía y del Servicio Penitenciario, a pesar de la deficiencia que ambas fuerzas de seguridad no pueden superar y las denuncias de corrupción.

La medida regirá en forma retroactiva al 1 de enero de este año y comprenderá a la totalidad de los agentes que estén actualmente en servicio, precisa el comunicado, publicado en el Boletín Oficial.

Según el decreto, el “incentivo” tendrá la forma de una suma no remunerativa y no bonificable de 500 pesos, y se abonará sólo a quienes “se encuentren a la fecha en actividad y cumpliendo con la prestación efectiva de servicios”.

Además, se destaca que “el personal de las fuerzas de seguridad debe cumplir, en muchos casos y según las dependencias en que revistan, servicios extraordinarios para el sostenimiento de la seguridad pública, a fin de brindar a los habitantes de la Provincia el pleno goce y ejercicio de derechos, libertades y garantías constitucionales”.

La idea oficial fue anticipada por el ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal, durante un encuentro que mantuvo días atrás con legisladores de todas las bancadas.