Arcor suspendió la producción de La Campagnola en Río Negro

La medida forma parte del plan de reestructuración que está haciendo el grupo en la marca creada en 1912. Previamente, había cerrado una planta situada en Mendoza y unificado operaciones en San Luis.

Grupo Arcor suspendió la próxima temporada de molienda de tomate y paraliza las actividades en su planta situada en la localidad rionegrense de Choele Choele.

La firma alimenticia lo anunció a través de un comunicado en el que aclara que se tomó la decisión en base a un «exhaustivo análisis de la proyección de la demanda y los costos asociados, con vistas a lo que resta de 2019 y el año próximo».

Desde el grupo informaron que la producción en dicha planta, dedicada exclusivamente a la elaboración de pasta de tomate, se halla frenada desde abril. «La temporada comienza en febrero y se extiende hasta abril o mayo de cada año. En 2020, esta fabricación no se efecuará», indicaron.

Se trata de una fábrica de La Campagnola que estaba a punto de cumplir sus 50 años y la última en la región de Valle Medio. El texto detalla que el nivel de actividad y los resultados de ese predio se vieron «seriamente afectados» desde hace varios años.

Así, la empresa comandada por Luis Pagani avanza con su plan de reestructuración de una de sus marcas insignia, con 107 años de presencia en el mercado y que compró a fines de 2005.

La compañía afirmó que, frente a esta situación, se plantearon diversas alternativas a los ocho colaboradores permanentes que trabajan allí, habiendo arribado a acuerdos con la totalidad de los mismos. «Entre las alternativas, se encuentra la continuidad laboral en otras bases de la organización, además de distintos esquemas de retiro«, explicaron.

Ahora, la demanda será abastecida desde otra fábrica de la empresa que está ubicada en la ciudad de San Juan (San Juan) y donde también se manufacturan estos alimentos. Esa producción será suficiente para cubrir el volumen de la demanda proyectada.

En mayo, Arcor ya había cerrado otro establecimiento fabril de la misma marca ubicada en San Martín, a 50 kilómetros al este de la capital mendocina, donde trabajaban 150 operarios. El grupo argumentó que la decisión estuvo motivada por la caída del consumo, los altos costos de producción y el impacto negativo de las importaciones.

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